Que me quede como estoy: la clase media como ilusión social

  • En su nuevo ensayo, ‘El efecto clase media: crítica y crisis de la paz social’, Emmanuel Rodríguez López pone patas arriba, con admirable precisión e imaginación política, algunos de los consensos que han marcado nuestra sociedad desde el desarrollismo franquista.

Clase media (1)[Publicado originalmente en ElDiario.es.] Hace algunos años Ciudadanos propuso en un pleno municipal del Ayuntamiento de Málaga la creación de un bono de ayuda a la alimentación… para “la clase media”. La idea era repartir vales no para las personas sin recursos, sino para que aquellas familias que demostraran contar con ingresos regulares pudieran comer a diario en restaurantes. El inefable concejal que defendía aquel despropósito aseguraba que la función de su partido era, precisamente, proteger a la clase media. Montó en cólera por redes cuando varias personas le contamos que, para empezar, la clase media no existe.

Es una pena que por entonces no se hubiera publicado El efecto clase media: crítica y crisis de la paz social, el deslumbrante estudio que acaba de sacar Traficantes de Sueños y con el que el sociólogo e historiador Emmanuel Rodríguez López pone patas arriba algunos de los consensos que han marcado nuestra sociedad desde el desarrollismo franquista. Rodríguez lleva a cabo un exhaustivo y voluminoso análisis de la maquinaria política por la que se ha conseguido la integración social, y que podríamos resumir en ese laxo concepto de “clase media”: una ilusión que la Transición compra al franquismo sin demasiados retoques y que se sostiene en ficciones como la igualdad de oportunidades o la meritocracia, es decir, más en “un marco de regulación social que en una clase propiamente dicha”. La clase media vendría a ser así “el espacio subjetivo en el que la mayoría de una población se reconoce como al margen de cualquier división social significativa”.

Tendríamos la figura del propietario, ese invento del franquismo para crear una suerte de “capitalismo popular” sustentado en la propiedad inmobiliaria, una anomalía española que explica las particularidades patrias de las crisis económicas

Rodríguez analiza de modo pormenorizado los mecanismos, casi siempre mediados por el Estado, que han levantado semejante ilusión, ese “efecto” que equipara “clase media” ni más ni menos que con sociedad, o con pueblo. La clase media como sujeto hegemónico, casi único, de nuestros Estados. Ese “efecto clase media” se sustenta principalmente en varias figuras, que en sendos capítulos el libro disecciona con admirable precisión y, lo que es más llamativo, siempre elaborando hipótesis de futuro, porque su autor despliega no solo su contrastada capacidad para sintetizar datos, sino una notabilísima imaginación política. Seguir leyendo «Que me quede como estoy: la clase media como ilusión social»