Columnas de noviembre en eldiario.es

  1. Nuevo vocabulario para una nueva era política: «”Hemos de vivir en un mundo sustentado sobre unas cuantas palabras, y si las destruimos, tendremos que sustituirlas por otras” (Antonio Machado: Juan de Mairena).
  2. El abrazo del oso: «El cierre conservador del 15M lo representa Íñigo Errejón y su patético intento de rebañar votos al PSOE y a Podemos. Encarna los anhelos de una juventud que no aspira tanto a cambiar las tornas del sistema representativo sino a tomar las riendas».

«Nos siguen gobernando los mismos progres… o sus herederos»

[Entrevista de Alberto Olmos para la revista Zenda sobre Todo queda en casa]

Los pecados de los padres los resolvía Ruth Rendell en la novela del mismo título mediante una treta sensacional: que no lo fueran. Santi Fernández Patón no puede recurrir a ella en Todo queda en casa y los dos hermanos protagonistas viven su juventud a la sombra de la corrupción socialista en la que se embarró su progenitor. ¿Cómo afronta esa mancha social el hijo de un corrupto conocido? Huidas, conversaciones, culpa a fuego lento y la España menos noble cuajan en un libro tan sincero que parece recitado al oído.  

Me ha sorprendido Todo queda en casa porque, aún sabiendo que tendría una intención de denuncia (no en vano ganó un premio con ese presupuesto en sus bases), el tono era sumamente cercano. Casi te diría que parecía autobiográfico, por la firmeza con la que avanzaba. En todo caso, ¿cómo hiciste coincidir por un lado el propósito de retratar la vida de los hijos de la corrupción polítca y ese tono tan sutil?

[Leer la entrevista completa]

 

Columnas de octubre en eldiario.es

  1. Piratas de la cultura: «Una reciente encuesta del Ministerio de Cultura acaba de revelar lo que mucha gente venía repitiendo machaconamente: si todas esas películas y discos estuvieran accesibles en la red a precios razonables, dejaríamos de echar horas tediosas de rastreo para encontrar los productos de forma gratuita y alegal».
  2. Un Mar Menos en Andalucía: «Los tres males que aquí al lado, en la Región de Murcia, han acabado con la vida del Mar Menor, los padecemos en Andalucía: urbanismo depredador, agricultura intensiva a base e fertilizantes pestíferos e inacción institucional».
  3. Arde Cristina Morales: «Si algún lector pretende leer literatura que se mueva dentro de las reglas temáticas, éticas y políticas de nuestra narrativa más asentada, que no se adentre en Morales».

«Me interesaba que la corrupción tuviera carne, hueso, piel y efectos reales»

  • El escritor y colaborador de eldiario.es/Andalucía publica la novela Todo queda en casa sobre los efectos personales de la corrupción ambientada en los años 90
  • «Hay escritores que han sido excesivamente complacientes con lo que ocurrió en esa época».
  • «La espectacularización de la corrupción acaba convirtiéndola en un ente de ficción»

[Entrevista en eldiario.es sobre Todo queda en casa]

‘Todo queda en casa’: premio Auguste Dupin

«Todo queda en casa, de Santi Fernández Patón.

Una novela que habla de culpas heredadas y del derecho a una segunda oportunidad, de cómo construir esa segunda oportunidad.

En el verano de 1999 Daniel, joven estudiante de Periodismo en Madrid, llama desde Edimburgo a su madrastra, Maribel, y su medio hermana de seis años, Irene, para comunicarles que nunca va a volver. En la España de la Expo, el AVE y los Juegos Olímpicos, Daniel sabía que su padre y Maribel, su nueva mujer y joven promesa del partido gobernante, habían participado en el festín de la corrupción. Irene y Daniel descubrirán que la corrupción también es una forma de herir a los hijos de sus protagonistas y deberán averiguar si aún es posible reconstruir su lazo fraternal».

 

 

‘La vida de las estrellas’, de Noelia Pena (Ed. La oveja roja)

[Publicado originalmente en Librújula]. Con El agua que falta Noelia Pena (Santiago de Compostela, 1981) se convirtió en una de las últimas apuestas de Constantino Bértolo cuando aún cabalgaba el sello Caballo de Troya. «Tomar la palabra es tomar la medida del mundo», se decía en aquella ¿novela? Y esa parece ser la consigna, tan necesaria, que de nuevo resuelve con solvencia indudable La vida de las estrellas, la nueva novela, esta sí, de Noelia Pena, ahora de la mano de La oveja roja, editorial más conocida por sus ensayos, que no obstante hace algunos años abrió una más que interesante, e incisiva, línea de narrativa.

La vida de las estrellas es la historia de un extravío que comienza por las calles de una ciudad innominada y acaba en los laberintos de la locura y el patriarcado (perdón por la redundancia). Contar algo así exige una prosa acorde, que nos meta en el cuerpo y la mente (de nuevo pido perdón por la redundancia) de Isabel, la protagonista que un día amanece en un lugar extraño, que amanece enajenada, que amanece desorientada, que amanece a merced de la farmacología y de voluntades ajenas (sí, lo sé, otra redundancia), como si de golpe la ciudad capitalista, la familia patriarcal y el amor convencional le hubieran recordado que cualquier intento de fuga acaba ahí. ¿Hace falta que diga dónde? La vida de las estrellas arranca en el hospital psiquiátrico donde Isabel está ingresada o, por seguir con las redundancias, en el centro médico donde supuestamente deberá emprender su reeducación: «Las cosas tienen un orden, Isabel […]. No puedes cambiar los muebles cuando te da la gana», dice una enfermera en un diálogo que valdría como metáfora para toda la novela. Sigue leyendo