TUTORIAL: TEJER UNA RED CLIENTELAR

[Columna publicada originalmente en eldiario.es]

Seguro que la mayoría de lectoras y lectores habrá visto alguna vez uno de esos tutoriales sobre aplicaciones y programas informáticos que, desinteresadamente, los usuarios cuelgan en la Red para que otros aprendamos a manejarlos. Casi todos están grabados en países latinoamericanos y una voz, con acento de aquellas latitudes, nos detalla los pasos a seguir al tiempo que los muestra en la pantalla de su ordenador.

Irene Sabalete, ex delegada de Empleo de la Junta, tiene acento andaluz y le ha bastado con un simple audio para que todos comprendamos cómo se teje eso tan propio que llamamos redes clientelares. La sensación que uno experimenta tras su ya célebre tutorial es la misma que con la de esos otros sobre el GIMP o Final Cut: “¡Ah, no es tan difícil, simplemente no sabía dónde mirar!”.

1. Primera lección: ayuda ser hija de un militante histórico del PSOE, ella misma sin otro oficio conocido que el de ocupar cargos en el partido.

2. Segunda lección: Andalucía es la Junta, la Junta es el PSOE, el PSOE soy yo, esto es mi cortijo. “Con nosotros tenéis totalmente garantizada (la) continuidad, siempre y cuando ganemos las elecciones. Aquí nunca hemos pedido ningún tipo de carné ni ningún tipo de afinidad, entiendo que sois leales con el gobierno y que vosotros sois colaboradores nuestros […]. El consejero lo dijo sin paños calientes y yo también lo digo”. Así que nada, a dejar todo lo que tengáis entre manos y a hacer campaña de puerta en puerta, que como no ganemos os vais a la puta calle. Eso vino más o menos a concluir frente a los directores y trabajadores de Unidades Territoriales de Empleo, Desarrollo Local y Tecnológico (Utedlt) de Jaén antes de las elecciones andaluzas de 2012.

3. El PSOE es como el brazo de Santa Teresa, incorruptible. Las redes clientelares, nos muestra Sabalete en su tutorial, parten de una premisa solo apta para unos pocos privilegiados: aquellas y aquellos que han crecido en el cortijo hasta naturalizar todo cuanto ocurra allí como algo inamovible. En otras palabras: la maldad o la bondad son conceptos demasiado abstractos y obtusos para la gente. Simplifiquemos: si lo digo yo, es bueno. Sabalete no ve nada malo en sus amenazas, tampoco en que esté en libertad con cargos a la espera de se aclare su participación en el fraude de los cursos de formación. Ya sabemos que Chaves y Griñán están solo un poco imputados. Es la magia de llevar más de treinta años en el poder, que ya no te corrompes: en realidad, la corrupción eres tú, pero eso sí es demasiado abstracto y obtuso.

4. Reírse un poco, que esto es Andalucía y somos graciosos, así que las amenazas de buen rollo: “(…) os jugáis vosotros mucho, independientemente que seáis afines al PP, al PSOE o a IU, o al UPyD, que ahora también está de moda… […] Os habéis quedado muy serios”.

5. Verdad y fe, otros dos conceptos escurridizos: Sabalete termina su tutorial mandando a todos a hacer proselitismo, “como los testigos de Jehová”. No sabemos si los presentes cumplieron su orden, pero si fue así atendió sobre todo a una cuestión de fe. Cuando el PSOE obtuvo de nuevo la presidencia de la Junta, en esta ocasión pactando con IU, los mandó a todos al paro.

Aun así, hoy sabemos que el tutorial es acertado. La jefa de Sabalete ha vuelto a ganar unas elecciones. Sin duda, con más discreción, tutoriales como este se vienen repitiendo por toda Andalucía desde hace tres décadas. A esto lo llaman software libre: cualquiera de los viejos partidos lo puede replicar, modificar y compartir libremente.

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