NUEVE LECCIONES SOBRE EL CESE DE GUILLERMO ZAPATA

eldiario.es
eldiario.es

[Columna publicada originalmente en eldiario.es]

1. CITAS. Hasta ahora, en nuestro idioma entrecomillar un texto significaba que era una cita.

2. LÍMITES DEL HUMOR. El humor no tiene límites, excepto los de nuestras fronteras. Si en los casos extranjeros los llamamos “libertad de expresión”, aquí los llamamos El Jueves, Mongolia, Facu Díaz, Guillermo Zapata, etc. Decir, por ejemplo, que las mujeres te buscan las vueltas en un ascensor mola porque no es un chiste, va en serio.

3. PERSONALISMOS (las comparaciones son odiosas).

-Ana Pastor: ¿Descarta destituir a Guillermo Zapata?

-Manuela Carmena: No lo descarto.

No me cuesta nada imaginar a Xulio Ferreiro o Ada Colau, por ejemplo, respondiendo: “Esa decisión no me corresponde solo a mí”.

4. LAS LISTAS CUENTAN. Sorprende que la campaña de apoyo a Zapata durante las horas previas a sus cese no estuviera principalmente promovida por quienes participaban o avalaban la lista en la que concurrió en las primarias, la misma que encabezaba Carmena y respaldaba el sector oficialista de Podemos.

5. REINAS Y PEONES. Sacrificar a un peón para salvar a la reina puede ser una buena táctica pero una mala estrategia: si se hace al principio de la partida, se corre el riesgo de llegar al final sin suficientes peones.

6. HACER LEÑA DEL ÁRBOL CAÍDO. Los principales diarios estatales, perfectamente coordinados, amanecieron el lunes con sus primeras planas idénticas, solo que en esta ocasión no pagaba -o no solo- el Banco Santander. Las tertulias televisivas fueron monotemáticas, la radio se cebó, Manos Limpias denunciaba al concejal por -atención- genocidio, la Policía anunciaba una investigación por incitación al odio, incluso Rajoy compareció en rueda de prensa. Bin Laden era el yerno perfecto al lado de Zapata. Pero no bastaba. Aún faltaba la Inquisición, que hizo aparición en los muros de Facebook. Torquemadas del purismo izquierdista consideraron demasiado leve el potro de PRISA, y pesquisaron aún más entre los 55.000 tuits de Zapata, a ver si daban con algo que entrara en contradicción con nuestros dogmas. A este gusto insano y morboso por la crueldad, vino a poner orden la lucidez y sensibilidad de Filósofa Frívola (http://www.madriz.com/desmenuzando-el-zapatagate/).

7. QUIEN ESTÉ LIBRE DE TIMELINE QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA. O de comentarios en bares, micros abiertos, mensajes en Telegram, entradas en Facebook, etc.

8. LA MORAL O EL JUICIO DE DIOS. Guillermo Zapata pidió perdón repetidamente durante su rueda de prensa, pero no exigió que se lo pidieran a él. Su acto de contrición no se debió a razones políticas, como entonces y después dejó claro, sino al “dolor causado a personas que no lo merecían”. Sin embargo, un pequeño desliz nos sacó de la moral para devolvernos a la ética: “el dolor causado por la distribución de mis tuits”, se le escapó en algún momento a Zapata. Es exacto. Alguien se toma el arduo trabajo de leer 55.000 tuits hasta dar con los más dañinos y difundirlos por todos los medios posibles. ¿Quién, por tanto, es el causante del dolor? Si alguna persona se ha visto ofendida o dañada por una serie tuits del año 2011 -cuando Zapata no imaginaba ocupar nunca una responsabilidad institucional-, se debe a la caverna mediática que los ha rescatado y actualizado, sacándolo de contexto, pese a lo cual aún no ha pedido perdón -ni mucho menos exigido dimisiones.

9. PRIMERO VINIERON A POR GUILLERMO ZAPATA, pero como yo no era Zapata, etc.

Anuncios