SIBERIA, DE JUAN SOTO IVARS (EL OLIVO AZUL, 2012)

siberiaCONTENER EL DESHIELO

LA HELADA

Sin lugar a dudas Juan Soto Ivars es un escritor con vocación de permanencia. Basta leer unas pocas páginas de esta novela para apreciar su instinto incuestionable. La contención, el pulso medido, el tono equilibrado, la búsqueda de sentido en cada frase, la falta de ornamento hueco. En definitiva, Siberia es una novela con la brújula bien calibrada.

Si la frialdad, ya desde su título, tiene que ser el hilo con el que se trence toda la trama, su autor la hilvana a la perfección, y lo hace, por añadidura, entreverando argumento y reflexiones aledañas en dosis proporcionadas. El frío, además, debe ser incómodo, y en esta novela no hay lugar a la complacencia, al refugio cálido, a las posibilidades quiméricas, a la primavera del deshielo.

A buen seguro, Soto Ivars, que escribió esta novela muy joven, huyó deliberadamente de trasfondos manidos y se arriesgó por las aguas pantanosas de la enfermedad, la soledad, la violación y la falsa esperanza a través de una inalcanzable redención -por el amor o la literatura, tanto da-. Por tanto, Siberia, tratándose de la primera novela escrita por un veinteañero -aunque no sea la primera que publica- puede ser entendida como una declaración de intenciones. Una de esas intenciones es la de la literatura.

Jonás, el protagonista de esta novela, aspirante a escritor, se encuentra atrapado en un remolino vital del que solo puede escapar de una manera: dejándose succionar hasta al fondo para así poderse echar a un lado. Si podemos explicar la depresión como la ausencia de deseo, de aquello que nos conecta con lo que nos rodea, Jonás, en efecto, no logra ver más allá de sí mismo. Las herramientas con las que intenta esa conexión con el exterior, por otro lado, y como no podría ser de otro modo al tratarse de alguien en los albores de la juventud, resultan elementales y rudimentarias, apenas válidas para horadar un mísero hueco por el que entre la luz: la droga, la autocompasión, el sexo, la idealización del amor, la literatura autorreferencial, etc.

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