Desde hace ya más de quince años, la editorial madrileña Lengua de Trapo viene laborando por convertirse en un referente en cuanto al descubrimiento de nuevos autores en lengua española se refiere. Han sido diversas las etapas que ha atravesado. Viene, por ejemplo, a la memoria la antología Páginas amarillas, que allá por 1997, cuando Javier Azpeitia aún formaba parte de la editorial, agrupó a un conjunto de jóvenes autores en lo que algún crítico denominó “Generación del 2000”, muchos de ellos, en efecto, convertidos hoy en escritores de prestigio (Giralt-Torrente, Martínez de Pisón, Orejudo, Salabert, Romeo, etc.). Más recientemente, su mayor descubrimiento se cifra en Pablo Gutiérrez, con la edición de su novela Nada es crucial y el rescate del resto de su obra. Y en ese afán cabe igualmente enmarcar la concesión del Premio Lengua de Trapo, que en su XVII edición ha ido a a parar al donostiarra Jon Obeso, en un año en el que por primera vez Fernando Varela ejerce como editor y a su vez miembro del jurado.
Sin duda alguna el jurado ha querido premiar la originalidad y cierta capacidad innovadora de esta novela, en una clara vocación de volver a erigir a la editorial en referente, después un período sin verdadera incidencia en la narrativa actual. Alimento para mocas es, en efecto, una novela original. Su mayor logro se resume en la creación de una atmósfera propia, un mundo cerrado en sí del que cuesta escapar, un escenario y unos personajes que poco a nada tiene en común con la narrativa actual y una prosa trabajada hasta lograr que forme parte de ese lugar, de ese discurso intransferible, que es esta novela. Seguir leyendo «ALIMENTO PARA MOSCAS, DE JON OBESO (ED. LENGUA DE TRAPO)»