El chiringuito malagueño de los eventos públicos

[Publicado originalmente en El Salto]. Dos décadas de gobierno del Partido Popular en la ciudad de Málaga han conformado una red clientelar amplia y variada. Desde el mes de diciembre sabemos, gracias al exhaustivo informe presentado por el grupo municipal Málaga Ahora, de qué manera el Ayuntamiento ha creado en la práctica un monopolio millonario para la organización de eventos municipales a través de una empresa afín, Espectáculos Mundo.

Como señala el informe, algunos pliegos de condiciones para acceder a este tipo de contratos están redactados con tal grado de detalle que coinciden con la oferta exacta de esta empresa, por lo que cabe preguntarse si participa en la redacción. Así, para la Cabalgata de Reyes 2017, adjudicada sin concurso a Espectáculos Mundo, los pliegos describían con extrema precisión el tipo de balizas de seguridad que deberían llevar las carrozas, hasta requerir unas en concreto y no cualquiera que cumpliera la normativa vigente, algo que prohíbe el Texto Refundido de la Ley de Contratos del Sector Público. El Ayuntamiento, además, podría transmitirle información privilegiada, puesto que Espectáculos Mundo firma contratos de representación para un solo día con artistas que más tarde un pliego exigirá como condición indispensable para acceder al contrato de un evento… que casualmente se celebra esa fecha concreta, así las ferias de los distritos.

algunos pliegos de condiciones para acceder a este tipo de contratos están redactados con tal grado de detalle que coinciden con la oferta exacta de esta empresa, por lo que cabe preguntarse si participa en la redacción.

Por si fuera poco, en numerosas ocasiones un evento se parte en varios menores, de manera que se puedan adjudicar directamente a las filiales de Espectáculos Mundo, algo permitido por la ley siempre que el contrato no supere los 18.000 euros.

Hasta 172.000 euros en 2011 pagó el Ayuntamiento a esta empresa a modo de subvención directa mediante una figura muy cuestionable, la de los llamados «convenios de colaboración». Lo grave es que este tipo de convenios se ha utilizado no solo para pagarle eventos municipales, como los ciclos estivales de conciertos Serenatas de la luna joven, sino también otros de carácter estrictamente privado. El mecanismo es sencillo: cuando Espectáculos Mundo organiza algún concierto, como en 2013 los de Dani Martín y Manuel Carrasco, el Ayuntamiento, con un solo día de antelación, decide incluirlos como parte de esos ciclos estivales… aunque tengan lugar en diciembre. Simplemente les cambia el nombre y los llama Serenatas de la Navidad Joven, e inyecta hasta 15.000 euros, que es el máximo que permite la ley para estos convenios.

La Diputación, en manos igualmente del PP, repite estas prácticas. El contrato más llamativo son los cuatro millones de euros para promocionar una de sus campañas estrella, la de los productos culinarios de la provincia Sabor a Málaga 2017-2019, puesto que Espectáculos Mundo cuenta con una televisión de ámbito provincial (101 TV). En este caso, los propios informes de la Diputación admiten que esta empresa se ha hecho con el contrato a pesar de haber presentado una oferta «anormalmente» baja.

Así, Espectáculos Mundo, o Mundo Management, como figura en los registros, organiza el alquiler de sillas durante el paso de las procesiones, la gestión de conciertos en la Feria, los derechos televisivos para diferentes campañas, las cabalgatas de reyes y un sinfín de contratos aledaños (incluido el reparto de caramelos), los conciertos en el coso de La Malagueta, el vallado de eventos en el centro, escenarios callejeros del Festival de Cine, pasacalles de Carnaval, actividades en la Noche en Blanco, etc.

Todo esto atiende a un modelo de contratación que la nueva ley que entra en vigor en marzo tratará de corregir. Una de las soluciones pasa, como de hecho especifica, por el «loteado» de contratos: que un gran evento se divida para que concurran concesionarias de menor tamaño, de modo que tenga cabida el tejido de pequeñas y medidas empresas enraizado en la ciudad. Otra solución pasa por que los pliegos no solo valoren la oferta más baja, sino que también exijan a las empresas el cumplimiento de las condiciones laborales, el respeto medioambiental, políticas de género, etc.

Mientras tanto, asistimos al enriquecimiento de unos pocos a cargo del erario público, en lo que supone un expolio por vía indirecta de la riqueza colectiva. Las posibilidades de la corrupción, como vemos, no siempre pasan por la grosería de los sobres o los maletines. O sí, quién sabe.

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