[RECUPERADOS] EN LA TUMBA DE GALDÓS

(publicado originalmente en babab.com y en el número 48 de 2003 de la revista Clarín)

En 1886 el novelista canario Benito Pérez Galdós publicaba la primera de las cuatro partes de su obra cumbre, Fortunata y Jacinta. Escritor prolífico y admirado, cultivó el teatro y la novela principalmente, además de una extensísima labor periodística en España y Latinoamérica. Incansable trabajador, republicano y atento observador de los más humildes, supo hacer de la vida literatura gracias a una manera única de acercarse a sus personajes hasta convertirlos en seres casi reales (célebre es la leyenda según la cual en su lecho de muerte solicitó los servicios del doctor Centeno). Sin embargo, pese a tanta escritura, su vida ha sido siempre poco conocida y ni siquiera cuando él mismo relata sus recuerdos resulta fácil penetrar en el espíritu de quien mejor supo en su siglo profundizar en las almas ajenas. Es, tal vez, la figura más importante de nuestras letras junto a Cervantes y, por ello, no hace falta excusa alguna para visitar la tumba del escritor, enterrado en Madrid, ciudad que amó y en la que ambientó la mayoría de sus obras. Sigue leyendo